EL APARCAMIENTO
Aparcar sea convertido en un problema para el conductor moderno, esta historia esta ambientada en un barrio de una ciudad española pero se puede extrapolar a miles de ciudades del mundo
Tomas bostezo eran las ocho de la mañana de un dia nuboso y gris miro desde la ventana de su casa, un sexto piso del barrio De Las Flores, un café humeante en su taza y en pijama, un pijama desgastado y barato de mercadillo, no se había lavado la cara estaba legañoso y somnoliento miraba su coche mal aparcado, ocupaba un hueco en una curva sabia que cualquiera que no fuera habilidoso le podía rallar o romper el piloto se rasco el cogote estaba esperando el milagro de que alguien saliera para aparcar, pero nada se movía se rasco los huevos y bebió un trago de café, el listo que planeo el barrio no pensó en el futuro eran los años sesenta y el boom del 600 se veía venir. De repente se abrió un portal y salio una mujer, se puso en tensión, la mujer se acomodo el bolso en el hombro metió las manos en los bolsillos y se encamino hacia la parada del bus, falsa alarma, bostezo y bebió un trago de café tenia ganas de ir al baño pero prefirió aguantar, de repente vio salir de portal a un tipo con unas llaves en la mano dios mio era el del ford azul, salto de la silla corrió a su habitación a por las llaves, abrió la puerta del piso y ni llamo al ascensor se tiro escaleras abajo, en el tercero perdió una zapatilla, pero no le importo, dejar el coche bien aparcado todo el fin de semana no tenia precio, abrió el portal y vio como el ford se ponía a circular en su rápida marcha piso algo blando ni miro siguió se carrera hacia la plaza de aparcamiento, llego a su coche abrió, se sentó para encenderlo y en ese momento un citroen paso a su lado puso los intermitentes y con la chulería que dan tener veinte años una chica aparco en la que iba a ser su plaza, sintió dos cosas una rabia inmensa y un olor a mierda de perro que le subió desde el suelo del coche, iba a salir a decirle cuatro cosas a esa niñata pero los dos tipos que se bajaron del coche con ella no tenían pinta de angelitos, ademas en pijama sin una zapatilla y con el pie lleno de mierda de perro no era precisamente una situación cómoda, menos mal que en la guantera tenia un paquete de toallitas con el que pudo limpiarse y limpiar el coche cagándose en los perros y sus dueños, se encamino al portal era un hombre derrotado y apestoso, subió andando, recogió la zapatilla en el tercero, menos mal que todo el mundo estaba en casa y nadie le había visto, entro en su casa, todos seguían durmiendo todo había transcurrido en 15 minutos escasos, se metio en el baño una ducha y un buen afeitado le reanimarían, al salir su mujer estaba sentada en la cama con cara rara
Tomas aquí huele a mierda de perro
No dijo nada se acordó de Apocalypse Now cuando el coronel de helicópteros dice que el olor a napalm es el olor de la victoria, el suyo era el de una mierda de perro
A quién no le han robado alguna vez "su sitio" de aparcamiento. Está muy bien hilado Jesús.
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