CAÍA AGUA...
- Mamá yo quiero ir al parque - dijo Manuel haciendo nubes con la nariz pegada al cristal de la ventana, mientras que con un dedo seguía el curso deslizante de una gota de lluvia. - No podemos cariño, está todo mojado, ¿ves? no para de llover - le respondió ella sin apartar la mirada de su labor de costura. - ¿Y no puedes hacer que pare? Cuando me hago una herida que sangra tu me la curas y para de sangrar. A lo mejor si os juntáis muchas mamás podéis hacer una tirita gigante - respondió, y aprovechó el despiste de su madre para sacar la lengua y chupar varias veces el cristal de la ventana. Acto seguido, su madre lo miró con ternura, dejó a un lado la labor y se acercó una silla a la ventana para coger a su hijo en el regazo y de paso, plantarle un gran beso en el redondo moflete rosado. Ahora Manuel hacía nubes con la nariz en una zona más alta y además, apoyaba una mano a cada lado de su carita contra el cristal. - Mira mamá, si yo puedo hacer nubes con la nariz y tú puedes li...