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El abandono

      La casa estaba apartada del pueblo, no mucho pero lo suficiente para crear cierta intimidad, debió ser una casa potente, fachada de granito trabajado, tres chimeneas, dieciséis ventanas y una entrada con una escalera señorial. Sólo quedaba la fachada, un incendio la había reducido a escombros, el techo se había derrumbado el agua y el tiempo habían hecho el resto. Pero bueno yo iba a lo mío en la parte trasera en lo que habían sido las dependencias había un alpende, que debió haber sido el garaje, después de abrirme paso, con una fouciña en una maraña de hierbas y enredaderas llegue a una puerta, podrida, de madera la derribe y allí estaba , un hispano Suiza de 1932, una maravilla de tecnología de la época un coche mítico, tendré que darle una buena propina a Josiño, iba pensando en las piezas pero al ver el coche y su estado me le voy a llevar entero      La verdad es que para llevar tantos años parado estaba muy bien conservado, abrí la puerta y me ...

EL ABANDONO por Severo Mateos López

  EL ABANDONO                                                      09.06.2026                                                                                          Por: Severo Mateos López   Elegante. Todo cuanto lo rodeaba tenía un aire deportivo. Siempre vestía de sport polos Ralp Lau...

El abandono (de Luis)

  2026.06.09   El abandono   Total ¿Para qué? De cada viaje traía un detalle y había viajado mucho. Había tenido experiencias curiosas como aquella vez que le abrieron la maleta toda para ver qué era aquello, y al final era un simple florero de cristal al plomo, con mucho plomo. Había traído pulseras para su mujer, pendientes, collares, distintos tipos de piezas de cristal como aquella lámpara de Murano, hermosos pájaros de colores, caramelos que no lo eran… Pero no era solo lo que traía de aquellos viajes, eran todos sus recuerdos, postales enviadas y recibida desde distintos puntos del mundo próximos y lejanos, monedas de distintos países, sellos, imanes no, los imanes no le gustaban, pero del resto, todo tipo de recuerdos eran adecuadamente archivados, y conservados. Porque era conservador, conservaba todo, sus apuntes cuadernos y libros de su época de estudiante, conservaba los informes médicos, las facturas, los libros, sus estanterías estaban llenas de...

Un texto primaveral (Luis)

  2026.05.26   Texto Primaveral   Cuando cumplió los diecisiete Ana estaba exultante. Cierto, aún no podía votar, pero en ese momento la política le importaba muy poco, total, todo lo que sabía de ella eran las distintas denuncias por corrupción de unos y de otros. - ¡Que les den a todos! Hoy es quince de mayo y es mi cumple, y ya tengo 17, y lo noto en mi cuerpo y lo noto en cómo me mira Andrés. Andrés es mi novio, hace ya dos años que estamos juntos y me gusta. Es atento, es educado, es amable, conoce mis gustos y yo los suyos, disfrutamos juntos en aquello que coincidimos y por separado en lo que no, no me atosiga, tenemos nuestra libertad, y además está de un bueno… Es alto, guapo, moreno, ojos oscuros, muy oscuros, penetrantes y sinceros, pelo rizo, es fuerte y seguro de sí mismo, pero, sobre todo, todo mi cuerpo tiembla cuando me toca. Soy feliz. Hoy he invitado a la pandilla entera, incluida Teresa con quien nunca tuve muy buena relación, pero invit...

Texto sublime Espléndida primavera Sigamos la corriente

Se sentó en un banco del parque, con unas manos temblorosas saco el blíster, tomo una pastilla con miedo a que se le cayera al suelo y perderla  Todo era alegría a su alrededor, la naturaleza explotaba en colores y vida, había un ambiente de alegría era la primavera, el calor poco a poco avanzaba, el sol calentaba cada día un poco más, los niños, las parejas, los adultos, todos tenían otras caras  El tenía la cara que te deja la enfermedad mental, manos temblorosas, labios resecos con saliva en las comisuras, ojos hundidos y una pial reseca y escamada El sol le calentaba, el alboroto del parque le llegaba cada vez menos a los oídos, había desarrollado la capacidad de aislarse del resto del mundo como defensa, cerro los ojos  Sintió que la madera del banco crujía por el peso de alguien, abrió los ojos y miro a su derecha, un chaval de unos 10 años se había sentado. Sudoroso, el pelo pegado a las sienes y al cráneo, debía haber hecho muchos metros corriendo  Se miraron...

La ventana

La ventana está sucia  Es vieja de madera gastada  La lluvia apenas  Limpia los cristales  Siento el frío Del mármol de la mesa Media copa de ginebra  No oigo el ruido de la gente  Aunque el bar está lleno  Sólo deseo verte pasar  Para sentir lo que he perdido 

Un texto malo (de Luis)

  2026.05.19   “Un texto malo”   No era invierno, pero como si lo fuera; lluvia intermitente, a ratos fuerte, incómoda porque había viento, un viento de esos fríos, no solo lo típico de eliminar tu calor superficial, no, frío porque era frío, una de esas bolsas de las que nos ilustran en los telediarios. En fin, un día de quedarse en casa. ¿Para qué voy a salir si tengo de todo? El pan de ayer aún sirve y tengo comida, puedo preparar varias cosas, pasta la hay siempre pero además el congelador está lleno, y de cerveza debe haber una caja. Lo intento con la tele. Puff, no hay quien lo aguante, no comprendo que haya quien voluntariamente y a gusto se pueda pasar las horas viendo eso. No, solitarios no, además de aburrirme son una pérdida horrorosa de tiempo. Bueno, no sé por qué le doy vueltas si total ni lo pienso, si desde el principio tengo claro lo que voy a hacer. Sillón levemente reclinable, ese beige tan cómodo que tengo junto a la ventana para que la l...

Me salió una mancha

      Miércoles, para mí el pero día de la semana, en el puto medio. El lunes vas a clase, el martes renqueas, pero el miércoles ¡Buf! Encima Filosofía a primera hora, mi favorita y yo a medio gas. Joer es que lo del insti es un rollo total.       Pobre Paco, seguro que piensa que somos un atajo de pirados, somos sólo doce y no siempre estamos todos, es lo que tienen las letras puras. Uy por poco no llego.     Venga, los folios, en marcha los truquitos de atender, golpear bien el manojo de folios con ambas manos sobre la mesa, como me dijo la terapeuta. ¿Llevo la pelotita de espuma? Sí, ¡bien! la tengo en el bolsillo, mejor la cojo ya antes de que entre. El boli Bic, bien, dos azules por si acaso, y alineados, genial. Cajita de chicles a mano. Como Jorge saque hoy el boli ese de cli cli cli se lo hago tragar. Ay madre, qué de mal humor estoy hoy, no ha ni empezado el día y ya me estoy quejando. Venga dos respiraciones conscientes y ya. Bien. ...

Un relato caprichoso

         Con fresas y tacones.       Le apetecía comerse aquellas grandes y rojas fresas pero se dijo, no.      Dicen que de niños soñamos con aquello que por el día no podemos hacer. Sueños caprichosos.     Le gustaban aquellos zapatos, brillantes, con hebilla, con tacón, parecían tan cómodos y eran tan bonitos. Había sentido algo hipnótico al verlos en el escaparate.     Llevaba en la mochila un montón de dinero, todo lo que había juntado aquel año en propinas, era para ingresar en cuenta.      A l verse mirando la pantalla de horarios en la estación pensó en cuánto tiempo llevaba soñando con un momento especial, algo para ella sola, sin ser hija, ni hermana, ni pareja, ni amiga. Ella.     Sabía que no estaba bien tener pensamientos así, que debería de hacer lo que todos esperaban que hiciera, subir al autobús que lleva a la estación de tren y de ahí tomar el larga distancia para l...

Un corte de pelo

      Delante del espejo recordó todos los estilos que había llevado, de niña con trenzas a melena cortita, con y sin flequillo, de joven con melena larga a larguísima, ondulada, lisa, con y sin mechas, de adulta con cortes escalonados, y más cortes y cortito, y rizado, y alisado, y vuelta al largo, y la raya a un lado y al otro, y al medio, y venga a probar colores.      Lo suyo era pasión por su pelo, le encantaba cepillarlo por las noches, e incluso meter la tijera de vez en cuando con precisión, sin miedo, crece rápido se decía siempre animosa.  Le gustaba cambiar y verse reflejada de formas distintas, de esos yos que cada uno llevamos dentro.     Recordó qué la había llevado a ese preciso momento en que no podría cuida más de su pelo porque se le empezaba a caer. La medicación, la falta de fuerzas, la pérdida de ilusión. Cada vez que a lo largo de su vida había cambiado de peinado había salido fortalecida así que ahora, ahora también, se...