El abandono
La casa estaba apartada del pueblo, no mucho pero lo suficiente para crear cierta intimidad, debió ser una casa potente, fachada de granito trabajado, tres chimeneas, dieciséis ventanas y una entrada con una escalera señorial. Sólo quedaba la fachada, un incendio la había reducido a escombros, el techo se había derrumbado el agua y el tiempo habían hecho el resto. Pero bueno yo iba a lo mío en la parte trasera en lo que habían sido las dependencias había un alpende, que debió haber sido el garaje, después de abrirme paso, con una fouciña en una maraña de hierbas y enredaderas llegue a una puerta, podrida, de madera la derribe y allí estaba , un hispano Suiza de 1932, una maravilla de tecnología de la época un coche mítico, tendré que darle una buena propina a Josiño, iba pensando en las piezas pero al ver el coche y su estado me le voy a llevar entero La verdad es que para llevar tantos años parado estaba muy bien conservado, abrí la puerta y me ...