SAN VALENTÍN, DÍA DE LOS ENAMORADOS
Ya me estoy cabreando de nuevo, “día de los enamorados”, o
sea, de nuevo la obligación de regalar: que si rosas, que si libros, que un
colgante, un “detallito”, ¡mierda!, lo mismo que en Navidad, o en Reyes, o en
el día del padre, de la madre, del abuelo, … ¡mierda!
Si quiero regala ya regalaré a quien quiera y cuando quiera,
¡que no me obliguen!, ¿o es que se necesita un día especial para sentir ese día
y solo ese día que amas a alguien? ¿te tienen que obligar a darte cuenta de que
amas?
¡Qué desgraciado eres si no amas!, amar es vivir, es una
obligación de la Naturaleza, las hembras de odas las especies animales se
entregan, lo dan todo por sus crías. Dirán que eso no es amor, que es solo
instinto, pues eso, es amor y es instinto, ¿o acaso se ama porque lo manda la
razón? Se ama porque sí, se ama como forma de atracción, como forma de
entregarse, de dar, sea lo que sea o a lo que sea, al arte, a la escritura, a
la naturaleza, a los demás, porque amar no es querer, aunque cundo se mezclan, el
resultado puede ser explosivo.
Dicen que el amor se acaba, pero creo que lo que se acaba es
el deseo, porque cuando se unen amar y querer nunca queda claro quien domina, y
si se ama poco y se quiere mucho, cuando se deja de querer lo que queda de amar
es incapaz de mantener la unión (si es que alguna vez se ha amado)
bonita reflexion sobre el querer y amar
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