La Despedida (Luis)
2026.04.14
LA DESPEDIDA
Era un día normal, no llovía, ni hacía sol, ni frio ni calor,
un día más, otro como tantos días gallegos, nublado a trozos, simplemente un
día.
Pero la emoción estaba en el aire, desde que nos levantamos
se notaba la tensión, la emoción, ya no era simplemente un día, era, el día.
Desde tiempo atrás se había estado preparando, se había
discutido, se habían propuesto alternativas, se habían recomendado actitudes,
adquisiciones, comportamientos, finalmente se había aceptado, y se había
aceptado porque era él quien lo decidía, era su decisión y los demás poco
teníamos que decir, tan solo aceptar.
Había sido así siempre, puntual, formal, correcto, decidido,
seguro de sí mismo, no conocía el miedo ni la vergüenza, sabía lo que quería,
siempre lo sabía e iba a por ello, con decisión, sin dudas y sin tener nunca
remordimientos, tampoco había lugar para ello, sus decisiones eran siempre
acertadas.
Y ahora se iba.
No sé si por ser muy grande la emoción y no querer
mostrarlo, pero parecía como si todos nos portásemos de manera normal, como
siempre, como todos los días.
Ciertamente no era la primera vez que se iba, ya teníamos
experiencia en ese decirnos “pásalo bien”, “pórtate bien”, “aprende mucho”, “diviértete”,
y “hasta la vuelta”, pero esta vez no era tan sencillo, sabíamos que le iba a
ser mucho más difícil, no era solo la mentalidad o el idioma diferente, es que
hasta la escritura era totalmente distinta. “Por favor, apréndete por lo menos
las letras, que seas capaz de leer en qué calle estás”, “Sí papá”
Si papá, ya desde pequeño me lo había dicho: “bueno, yo te
escucho y después hago lo que me parece”, y en esta ocasión, en este viaje de
intercambio entre universitarios, no había escogido Brasil, ni Noruega, ni
Francia, Inglaterra o Italia, en esta ocasión decía que el tema que ofertaban
le interesaba, y por tanto se iba ¡a Rusia!
¡Qué difícil despedida!
Comentarios
Publicar un comentario