Un corte de pelo (Luis)

 

2026.04.28

 

Un corte de pelo

 

El caso es que a mí me gustaba.

No es que fuera especialmente guapa, aunque no estaba mal, pero ya llevaba tanto años cortándome el pelo que hasta me sabía su nombre (cosa rara en mí) los caprichos de su ovio, como aquella moto que se compró contra la voluntad de todo el mundo incluida ella, su boda, su hija, su separación, su divorcio. Sinceramente, no quiero ni pensar en lo que ella sabría de mí, porque durante todos esos años en que ella me contaba, yo correspondía, y por poca memoria que ella tuviera (algo impensable), a esas alturas ya sabía de mí más que yo mismo.

Pero la vida es azar, nada hay que dure para siempre, y un buen día, (o un mal día), sus vacaciones, o su enfermedad, o cualquier otra causa que no recuerdo hicieron que faltara a su cita mensual conmigo.

Y tuvo que ser otra

A veces, cuando uno se reúne con otra persona que no conocía las palabras se atrancan, los silencios surgen, la incomodidad atenaza; otras veces, al contrario, la novedad hace que surjan mil temas de que hablar, todos novedosos, todos interesantes.

Pero no fue por lo que hablamos, el cambio de paradigma, el vuelco de la relación peluquería/yo se produjo al llegar a casa cuando mi mujer me dijo:” Luis me gusta mucho más como te deja tu pelo esta”

Qué vergüenza, qué mal rato cada vez que vuelvo y saludo con dos besos a la abandonada.

 

Luis

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Desesperado. Gustave Courbet. Colección particular

Un Jim ligon

CAÍA AGUA...